DECLARACIÓN FINAL DE LA SESIÓN DE DE ESTUDIO DEL MIEC SOBRE LA MIGRACIÓN Y SUS IMPLICACIONES

Crear puentes: Proteger a los Migrantes a través del Empoderamiento de los Estudiantes
Movimiento Internacional de Estudiantes Católicos – Pax Romana
Trata a los extranjeros que viven entre vosotros como a israelitas de nacimiento y ámalos como a ti mismo. Recuerda que una vez fuiste extranjero cuando vivías en Egipto.” (Levitico 19:34).
Introducción
Del 28 de agosto al 3 de septiembre de 2017, el Movimiento Internacional de Estudiantes Católicos (MIEC – Pax Romana) se ha reunido en Foligno, Italia, para llevar a cabo una sesión de estudio bajo el lema “Construir Puentes: Proteger a los Migrantes a través del Empoderamiento de los Estudiantes”. El objetivo de la sesión ha sido proporcionar a los participantes una mejor comprensión del fenómeno de la migración global, así como de los retos y las implicaciones que conlleva. Se ha proporcionado a los participantes las destrezas y los conocimientos necesarios para proporcionar soluciones justas a los problemas a los que se enfrentan los migrantes y los refugiados en sus comunidades locales. Cuarenta jóvenes estudiantes católicos participaron en la sesión. Eran jóvenes que venidos de todo el mundo en representación de los movimientos estudiantiles católicos de África, Asia-Pacífico, Europa, América Latina, Oriente Medio y América del Norte.
Basándonos en las reflexiones de los participantes, no solo desde la perspectiva fundamental de la Doctrina Social Católica (CST), sino también a partir de los problemas puestos de manifiesto por aquellos que trabajan con y para los migrantes y refugiados, así como por los propios migrantes, esta declaración es la expresión de la voluntad de MIEC – Pax Romana de contribuir a la justicia y al bien común de los migrantes y los refugiados en todo el mundo.
La situación global
Un número creciente de personas afectadas por desastres naturales, guerras y otras realidades que las obligan a mudarse de sus países de origen a otros países ven sus derechos humanos y su dignidad amenazados. Aunque la movilidad de las personas ha sido el elemento central del crecimiento y desarrollo de la civilización humana, las sociedades han sido incapaces de poner en práctica soluciones justas para la migración que respeten los derechos humanos y los compromisos internacionales. Desafortunadamente, la migración en algunos contextos, se percibe como un problema y prácticamente no se presta atención a la vida sagrada de los seres humanos. A menudo los migrantes y refugiados son tratados como si tuvieran menos dignidad que el resto. Además, la falta de una infraestructura legal internacional en relación con la situación de los migrantes contribuye a la incapacidad de la comunidad internacional de lidiar con el fenómeno de migración.
El sistema jurídico internacional proporciona mucha más protección para los refugiados, es decir, migrantes que huyen de persecuciones en su país de origen gracias a las garantías contempladas en las Convenciones de Ginebra. Sin embargo, pese a la existencia de estos mecanismos, los refugiados siguen sufriendo injusticias terribles, discriminación, e incluso violencia durante la tramitación de los procedimientos legales, a menudo complejos e interminables, relacionados con su solicitud particular de asilo.
No hay duda de que se debe hacer mucho más para lidiar con el fenómeno global de la migración y para proteger los derechos humanos de los que dejan sus países en busca de una vida mejor. Los que abandonan sus países, los que necesitan de unos brazos abiertos, son nuestros hermanos y hermanas. No podemos concebirlos como meras estadísticas.
Nuestro Compromiso
MIEC – Pax Romana, una organización liderada por jóvenes y que se basa en las enseñanzas sociales católicas, se compromete a responder al llamamiento de vivir como Cristo lo hizo. Conminamos a nuestros movimientos nacionales a que promuevan la acción de las bases del movimiento para acoger a los migrantes en nuestras comunidades. Nos comprometemos a empoderar a nuestros miembros y a todos los jóvenes para que aboguen en nombre de los refugiados y los migrantes en nuestras regiones y países, repartidos por todo el mundo. Movilizaremos a nuestras redes a través de todas las plataformas en las que estamos presentes para abogar por los derechos de migrantes y refugiados, y para concienciar a la población sobre esta problemática.
Recomendaciones
El Movimiento Internacional de Estudiantes Católicos hace un llamamiento a todos los gobiernos, autoridades locales y otras entidades políticas, para que :
  1. Reconozcan y respeten los derechos humanos de todos los migrantes que buscan una vida mejor lejos de sus países de origen;
  2. Hagan todo lo posible para acoger a los refugiados políticos en sus sociedades y para garantizar que, mientras se tramita su solicitud de asilo, se protegen sus derechos humanos y se les permite trabajar y ser autónomos para garantizar una buena calidad de vida;
  3. Involucren a todos los partehabientes en las comunidades donde se hayan asentado los refugiados para estimular la comprensión mutua y prevenir la discriminación y la xenofobia ;
  4. Reconozcan las circunstancias particulares de los migrantes económicos, tanto los voluntarios como los involuntarios, y trabajen con todos los partehabientes con el fin de proteger sus derechos humanos;
  5. Garaticen la adopción y ejecución de políticas nacionales y locales que aseguren la satisfacción de las necesidades de los migrantes económicos;
  6. Respondan al llamamiento del Santo Padre Papa Francisco, lanzado durante su intervención durante la Fiesta de la Asunción de María, en pro de la Acogida, la Protección, la Promoción y la Integración de los migrantes y los refugiados en sus sociedades de acogida;
  7. Trabajen, a través de la diplomacia y la mediación, en pro de una solución justa a los conflictos y crisis que asolan muchos países del mundo, al tiempo que evitan desarrollar cualquier acción que pueda exacerbar la gravedad de dichos conflictos;
  8. Pongan en práctica los compromisos asumidos mediante el Acuerdo de París  y trabajen con todos los partehabientes para luchar contra el cambio climático y ayudar a prevenir la inminente crisis de refugiados climáticos;
  9. Pongan en práctica la totalidad de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, así como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), y cumplan la obligación acordada internacionalmente de no dejar a nadie atrás, en especial a los migrantes y los refugiados;
  10. Participen de manera significativa en las negociaciones intergubernamentales relacionadas con el Pacto Mundial de las Naciones Unidas sobre Refugiados y el Pacto Mundial sobre Migración y ayuden a asegurar la aprobación de un marco político internacional más justo para gestionar mejor este fenómeno;
  11. Colaboren significativamente con los principales grupos y con otros partehabientes (MGoS) que participan en negociaciones intergubernamentales en torno a los dos pactos, especialmente el Grupo Principal de las Naciones Unidas de Niñez y Juventud (UN MGCY), y garanticen que sus posicionamientos y prioridades se reflejan en los resultados;
  12. Realicen avances para asumir compromisos económicos significativos y otros compromisos relacionados con el Pacto Mundial de la ONU sobre Refugiados y el Pacto Mundial sobre Migración.

MIEC – Pax Romana hace desde aquí un llamamiento a los líderes de sus movimientos nacionales y coordinaciones regionales, así como a la Iglesia Católica, a los líderes de las diócesis y parroquias de esta y a todos los católicos del mundo, para que sigan el ejemplo de Cristo y alimenten a los hambrientos, sacien la sed de los sedientos, acojan al extranjero, arropen a quien está desnudo y visiten a los enfermos. MIEC – Pax Romana hace un llamamiento a todos los católicos para que:

  1. Acojamos a los migrantes y refugiados en las parroquias y comunidades católicas, reconociendo en cada uno de ellos al ser humano en pie de igualdad, con plena identidad y dignidad, para luchar por una experiencia común en el seno de la fe, acercándonos por medio del otro a Cristo, a través de nuestras acciones y plegarias;
  2. Involucren a los miembros de otras confesiones y corrientes del cristianismo para combatir juntos la xenofobia y promover y facilitar una atmósfera propicia para la integración de los migrantes en la sociedad.

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